Desde que descubrí que iban a abrir un nuevo restaurante africano en Madrid tenía que ir a probarlo.
Estaba muy entusiasmada con la idea, ya que en la capital, hay muchos restaurantes africanos y muy recomendables todos, pero, sentía que TRIBU ÁFRICA tenía un concepto que le diferenciaba de otros a los que suelo acudir.
El local se compone de dos plantas y el número máximo de comensales es de unas 45 personas.
En la planta de arriba, te encuentras con unas cuantas mesas, un sofá de esquina a esquina (muy cómodo por cierto), el minibar y la cocina.
En la planta baja hay dos salas: la sala Dakar y la sala Madiba, las cuales se reservan para un mínimo de cinco personas y son perfectas para eventos privados, cumpleaños, etc.
El ambiente fue bastante relajado, con música de fondo y una decoración que me encantó, lleno de plantas, máscaras africanas, etc. Me transmitía mucha paz.

Respecto al servicio, la atención fue muy cercana y tengo que hacer especial mención tanto a la camarera, como a los dos cocineros y a uno de los socios, Ramses.
Tuvo la molestia de explicarme un poco más sobre esta maravilla de proyecto, que objetivos tienen hacía futuro, a dónde quieren llegar e incluso me mostró las instalaciones.
Sus valores y objetivos concuerdan mucho con los mios. Yo comencé con La Culpa es Del Coulant con la intención de dar mayor visibilidad a la gastronomía y cultura africana, exactamente lo mismo que ellos quieren conseguir con TRIBU ÁFRICA, al fin y al cabo, este tipo de proyectos considero que es lo que necesita la comunidad. Tener referentes en todos los ámbitos y cambiar la perspectiva que se tiene de África, tanto por parte de las personas AFRO como las que no.
Comencé la degustación con una bebida de jengibre y maracuyá, Ginger. En Guinea Ecuatorial, se le conoce como «Ginger via» pero en vez de maracuyá lleva jugo de piña.
Me pareció muy acertada la mezcla.
Otras de las bebidas que probé (invitación de la casa), fue un clásico, el Bissap, la bebida nacional de Senegal y una de mis favoritas.


Al ir yo sola decidí pedir directamente un plato principal ya que sabía que iba a ser suficiente y quería llegar al postre.
Soy una persona que prefiere pescado antes de carne y ya si es a la brasa, me vuelvo loca.
El Athieké con pescado, es un plato tradicional de Costa de Marfil y se compone de pescado a la brasa y yuca granulada y fermentada. Aquí lo acompañan con plátano macho frito, pico de gallo y mahonesa. Una verdadera delicia.
El pescado en su punto, jugoso, bien condimentado (muy importante). El Athieké es la primera vez que lo pruebo y me gustó mucho.
He de decir, que no soy muy fan de los alimentos fermentados, solo algunos de ellos, y con el pico de gallo por encima, la combinación quedó realmente buena.



Para finalizar, hice honor a mi nombre y pedí un Coulant de chocolate.
Los postres no son caseros, pero el coulant me sentó genial. Vino acompañado de nata y sirope de fresa.

En definitiva, muy contenta. Hacía falta un restaurante así por la CAPITAL.
Hay mucho trabajo y esfuerzo detrás de estos de estos proyectos por parte de cada miembro del equipo. Así que si estáis por Madrid no dudéis en pasaros por TRIBU ÁFRICA. Hay que seguir apoyando a la comunidad y más si lo están haciendo tan sumamente bien como ellos en tan poco tiempo, aunque siempre habrá alguna cosa que se pueda mejorar.
La cuestión es evolucionar y progresar.
Localización: Calle Martín de los Heros 19, Madrid, 28033
Servicio: 8/10
Comida: 10/10
Precio: €€

Comentarios recientes