HISTORIA 

Maggi es una marca fundada en 1884 en Suecia por el emprendedor Julius Michael Johannes Maggi el cual era hijo de un inmigrante italiano propietario de un molino dedicado a la fabricación de harinas. 

El objetivo de la creación de los cubos de Maggi era mejorar la nutrición de los trabajadores y personas pobres que no se podían permitir comprar carne y pescado porque resultaba muy caro lo que le convirtió en pionero de la producción de la industria alimentaria. 

En 1886 después de la conferencia de Berlín los colonizadores tenían total libertad de exportar a sus colonias y con ello Julius vio una gran oportunidad de negocio y expansión. 

Su exportación no fue un problema ya que el Maggi se mantiene en perfecto estado incluso con altas temperaturas. 

El producto se introdujo en las colonias asiáticas y africanas y al poco tiempo se popularizó. 

En 1947 Nestlé compró la marca y con ello la línea de productos. 

CONTROVERSIA 

Actualmente, más de 100millones de cubos se venden al día por todo África y con ello se establecieron 11 fábricas suizas por todo el continente. 

Pero el mayor problema del Maggi es su composición. Como se suele decir, no hay alimentos malos o buenos, simplemente algunos te aportan gran valor nutricional y otros no te aportan nada como en este caso. Siempre hay que encontrar un equilibrio he intentar consumir los que si nos benefician un poco más. 

Contiene gran cantidad de MSG, grasas trans y sodio lo que conlleva a un aumento de las posibilidades de tener un accidente cerebrovascular además de causar daños en el hígado. 

El Maggi se ha vuelto una droga y un negocio muy lucrativo causando un impacto mayor a nuestra salud que el azúcar. 

¿Después de todo, esto significa que tenemos que eliminarlo o prohibirlo? No, no es una obligación y es verdad que está tan implementado en nuestra cultura que actualmente se ha convertido en parte fundamental de nuestra gastronomía, pero yo me pregunto, ¿entonces, como sobrevivíamos antes de que el Maggi llegará a nuestras vidas? 

Con la riqueza de nuestra gastronomía os aseguro que hay millones de alternativas.